14 de noviembre de 2011

Desesperación socialista

Rubalcaba. Fuente: Flickr, PSOE Extremadura
Entramos en la última semana de campaña electoral. Aunque en teoría la vida política debe reflejar la actualidad de la sociedad, lejos queda la novedad en esta campaña. Especialmente por la parte socialista, que se tiene por la más perjudicada.

Ayer, volvieron las encuestas a torpedear a las bases del PSOE. Las que publicaron los dos diarios principales otorgaban al partido liderado por Rubalcaba 112 escaños en el Congreso, y una amplia mayoría absoluta al Partido Popular. Otros medios, como ABC y La Gaceta, mantenían sus resultados por encima de los 120 representantes. Cifras que, en cualquier caso, representan el peor resultado del PSOE en su historia.

Pero el exministro de Interior no quiere ser la cabeza de turco que pague los desmanes de Zapatero. Como reza su eslógan, "Pelea por lo que quieres", él está dando la batalla de manera incansable. Pero parece que los sondeos, ya sean los mediáticos o los internos del partido, le están sacando de quicio.

Repasemos sus estrategias a vuela pluma: lleva en su corte a Felipe González, a quien ha llegado a reunir con Alfonso Guerra sobre el escenario, y quien le está quitando minutos de protagonismo en televisión. Rubalcaba ha manejado el mítico "que viene la derecha" en los ámbitos de educación, sanidad, aborto y el matrimonio gay, principalmente. Advierte del desmantelamiento del Estado del Bienestar que hará el PP, y de privatizaciones sin cesar. De que no serán capaces de negociar la paz definitiva con ETA. Ha aludido a la 'memoria histórica' y ayer regresó al "Aznar es el ventrílocuo de Rajoy".

Parece mentira, pero la mayoría de estos argumentos ya fueron utilizados por Zapatero en la campaña de 2004. Y los que no, lo fueron en 2008. Pero no hay nada nuevo en unas fechas en las que este país sufre una importante crisis en muchos sentidos (económica, social, educativa). Se acude a viejas ideas para rescatar los antiguos tópicos, para machacar sobre concepciones ya asimiladas interiormente, pero quizá olvidadas.

Así funciona la política en España. No hay regeneración de personas (ambos candidatos ya han formado parte de varios Gobiernos) ni de ideas. Y un país sin ideas es un país acabado.

(Artículo dedicado a Gema Pacheco. Espero que te haga reflexionar, como al resto de lectores)